lunes, 6 de agosto de 2007

Nacer por segunda vez...

...siendo esta vez un árbol.


Romántica manera de morir. Especialmente para las personas que no creemos en dioses, ni en infiernos y paraísos más lejanos de los que ya existen en la Tierra, que simple y muy duramente pensamos en la muerte como el camino que nos devolverá a la paz y la nada en la que nos encontrabamos antes de nacer.

Morir no en vano, pasando a formar parte de un árbol que nacerá lleno de vida y fortaleza, convirtiendo los cementerios en bosques, fue la idea que tuvo Gerard Moliné al diseñar la Urna Bios en el año 1999. Moliné contó con la colaboración del diseñador Martín Ruíz de Ázua, creando así el estudio Azuamoliné. La urna es completamente biodegradable y además está fabricada por presos de la cárcel de Barcelona.
Se trata de una urna funeraria fabricada con tierra compactada en la que se colocarán las cenizas junto con la semilla del árbol que se desee. Hay que llevarla al lugar de tierra fértil dónde se quiera permanecer para siempre, quitarle el papel que la envuelve y plantarla.


A mi personalmente, me gustaría que al morir (espero que ese momento tarde en llegar), me metiesen en una así, para que luego creciese una fuerte y longeva encina, que es un árbol que me gusta especialmente.

Pero eso sí..., ¿qué pasa si al poco tiempo de plantarlo se muere el árbol? Chof! Bueno, por no pensar en los incendios o en la tala. Sería muy triste que luego talasen tu árbol para producir papel higiénico, por ejemplo... :S

La Urna Bios para humanos ha sido premiada con: Premio Medalla ADI FAD (2002), Top Nominated INDEX Award (2005), Premio Expohogar Regalo (2005).

Existe también una Urba Bios para animales.


Copito de Nieve, el único gorila albino conocido en el mundo, fue el primero en utilizar una Urna Bios. Me gustaría saber dónde la plantaron y de qué tipo de árbol utilizaron la semilla.

3 comentarios:

Phill dijo...

Jejejeje muy bueno lo del papel higiénico!! :)

Pues la idea es genial, me parece mucho mejor eso que pagar un pastón por un ataúd y un hueco en cualquier cementerio.

Un beso.

Marian dijo...

Jaja, pues imagina que el árbol que sale es frutal, como por ejemplo un cerezo... Mmm... Cerecitas! :P :D

"Espera, voy a traer unas cerezas del árbol del abuelo"
Uhhhh... que yuyu! Jaja ¿Quién sabe si te puedes estar comiendo un ojo transformado en cereza o cosas peores? Jaja

Robin dijo...

Lo que de mágico tiene la red es esto.
Leo y me sorprende gratamente tu reflexión, el realista concepto de la vida, el desarrollo del texto...pues te lo dejo dicho y sigo mi camino.