lunes, 19 de noviembre de 2007

Qué es el diseño

Ivan Chermayeff

"Cada cierto número de años, o meses –o de días que parecen minutos– me pregunto, -como estoy completamente seguro de que lo hacen la mayoría de los diseñadores–, ¿a qué me dedico cada día?
¿Qué es diseñar? Y sea lo que sea, ¿personal y realmente quiero hacer más de esto? ¿Tiene alguna importancia? ¿Para la sociedad? ¿Para las comunicaciones? Incluso, ¿para los clientes?

Es más sencillo responder a estas preguntas abordándolas tranquilamente, decidiendo lo que no es diseño.

El diseño no es lo que un considerable número de diseñadores piensa que es.

El diseño no es arte.

El diseño no es extremadamente significativo.

El diseño no siempre es mejor que nada.

El diseño es la solución a problemas, reales, importantes o insignificantes.
Los problemas del diseño no son los problemas de los diseñadores, son los problemas del cliente. Por tanto, el diseño debe surgir de una comprensión razonable de estos problemas, sus metas y aspiraciones.

Si las soluciones de diseño no proceden directamente de los problemas a los que se enfrentan, entonces no serán soluciones de diseño sino arbitrarias, y probable y tristemente se inclinarán hacia las tendencias de la moda en tipografía o ilustración. Tales diseños, además, no serán buenos o, dicho de otra manera, no serán diseño. Cuando, hace unos cuantos años, se preguntó a Truman Capote qué pensaba de cómo estaban escritos algunos best seller, respondió: “Eso no es escritura, es mecanografía” Lo mismo puede aplicarse al diseño. Si no hay una respuesta a un problema, no es diseño, es boceto.

Supongo que debería de volver sobre mis pasos y aclarar que “diseño” se refiere a diseño gráfico o a otras áreas de actividad predominantemente orientadas a lo visual. Incluye la carcasa de la máquina de escribir pero no sus “tripas”.

Dado que el diseño se preocupa más de los símbolos que de las estructuras, de la apariencia de las máquinas más que de sus trabajos, de los tipos más que de las palabras, un diseñador implicado puede frustrarse.

Para diseñar un buen símbolo el diseñador debe comprender lo que representará y cuanto más investigue, asumiendo una actitud sumamente escéptica, objetiva e imparcial, probablemente más querrá influir en la estructura, cambiarla para mejor, o renunciar a ella.

Cada problema de cada cliente es diferente y cada cliente es distinto. (Se puede argumentar que todos son iguales pero sería confesar que el diseño es una pérdida de tiempo y dinero). Bajo estas circunstancias la única manera de continuar o de alcanzar un alto nivel de diseño (lo que no es sinónimo de éxito) es mantener un contínuo y firme interés en lo que es el problema. Un viejo adagio dice que una vez que un problema se ha descrito verdaderamente, la solución llega con la descripción.

Aquí yace uno de los problemas fundamentales del diseño como actividad viable. Dicho simplemente: Los problemas de diseño son más interesantes que las soluciones de diseño. Parece más desafiante diseñar un nuevo concepto que diseñar un nuevo concepto que diseñar un anuncio sobre él. Hablando de problemas, visuales o impresos, no hay nada tan gratificante o interesante como tratar con ellos íntimamente. Todo esto, por supuesto, es verdad sólo si los problemas son interesantes. No todos los problemas sobre los que trabajamos o pensamos durante un segundo son interesantes, válidos o valiosos, a menos que sea cuestión de supervivencia.

Creo que es extremadamente importante para los diseñadores que se interesen más por áreas que están fuera de las que les son propias. El diseño es una operación de servicio. Pensar y desarrollar soluciones a los problemas de la gente.

Los diseñadores generalmente no escriben muy bien.

Los diseñadores generalmente no comunican muy bien, aunque la comunicación o una forma de ella, es el trabajo de su vida.

Los diseñadores deberían leer.

Los diseñadores deberían estar al corriente de todo.

Los diseñadores deben ser selectivos.

Los diseñadores deben pensar."

Artículo públicado originalmente en la revista Idea (Japón). Lo he visto en castellano en Adgtext tres (2002).

3 comentarios:

marcela dijo...

Absolutamente genial.

Remedios dijo...

Hola Marian,

gracias por refrescarme las ideas con este post.

Uff, que verdades mas grandes cuenta este texto.

Habría que grabarlo a fuego en las mentes de todos los que nos atrevemos a llamarnos diseñadores, con mas o menos razón.

Ademas, a los directores de marketing de las empresas, esos que creen saberlo todo, también les pondría de deberes, una lectura con comentario de texto del Manifiesto Cluetrain.

Besos y hasta pronto

Remedios

Marian dijo...

No conocía el Manifiesto Cluetrain así que gracias. Me lo leeré con detenimiento.

El que también es muy interesante es el Manifiesto The First Things First. Voy a crear una nueva entrada publicándolo. :)

Besitos.