domingo, 2 de diciembre de 2007

Primer domingo de diciembre de 2007.

Hoy a sido un día muy completo.
Hemos ido a la Albufera, yo sólo había ido una vez en mi vida y hace muchos años así que me apetecía la idea. El cielo estaba completamente despejado y el sol brillaba con toda su fuerza. A veces no hace falta ir demasiado lejos para disfrutar de los lugares bonitos.


En la zona del Saler hemos dado un paseo por un "itinerario botánico" muy verde, todavía quedaban restos de salidas de alcantarillado de los intentos de edificar la zona que hubo en su día hace unos cuantos años. Hemos llegado a un lago (artificial) muy tranquilo y con poquita gente. Allí hemos comido arroz a banda que nos habíamos preparado por la mañana.


Increíbles las formas que muchos árboles habían adoptado gracias a los fuertes vientos de la zona.

Más tarde hemos ido al Palmar para pasear y la verdad es que se estaba muy bien. A mi me apetecía mucho dar un paseo en barquita, pero no llevabamos dinero en ese momento y ya se sabe que todo tiene un coste. Otro día será.


Luego, de vuelta, hemos parado en el embarcadero de la "Gola del Pujol". La vista era increiblemente relajante. El sol de fondo despidiendo el día, los pájaros inmóviles sobre los palos que salen del algua, las tranquilas ondas del agua, la suave brisa, las barquitas lejanas...
En Valencia estamos acostumbrados a ver el sol salir del mar pero no es posible ver los atardeceres con el sol reflejándose en el agua. Sólo en la Albufera es posible, ya que puedes verlo desde el Este.


De vuelta, estabamos cansados, pero hemos visto de camino un centro comercial y hemos parado. Resulta que hoy estaban las tiendas abiertas (las que pueden permitíselo). Había cientos de personas en ese centro comercial gigante que ni conocíamos (Valencia -y alrededores-, debe ser la ciudad con más centros comerciales en relación a los habitantes). Se nota que estamos a primeros de mes, la gente estaba como loca. ¡Qué estrés!

Finalmente hemos ido al autocine, que lo teníamos cerquita. Hacían Bee Movie, y la verdad me ha gustado más de lo que pensaba. La idea parece, en parte, comparativa con la vida real, personalmente me ha recordado algo también al libro "Un Mundo Feliz". Tengo que reconocer que un rato me he dormido (¿cómo?, nunca suelo hacerlo, supongo que estaba cansada no sé si tanto del día de "paseos" o del agobio del centro comercial, jeje), pero no le he perdido el hilo, aun así creo que la parte del principio es más buena. Está muy bien hecha, es graciosa y tiene unas escenas alucinantes. ¡Ah! Los créditos geniales.

Finalmente, a dormir tranquila.
Zzz... Zzz...

3 comentarios:

Javi [loslocostambientienenblog] dijo...

Uoop, no había visto las fotos, son muy buenas, la del atardecer es preciosa. Tiene que ser muy bonita la albufera.

Sin duda aprovechasteis muy bien el día.

Saludos.

lamalgama dijo...

Joder Marian, vaya envidia de día, me has dejado con la boca abierta, las fotos preciosas, me han entrado unas ganas locas de irme para allá... Es una verdadera suerte que tengáis esos espacios en Valencia, no dejéis que os los arrebaten. Genial el punto ese de Bee Movie como colofón a un gran día, la verdad es que no es nada raro que le saques paralelismos con "Un Mundo Feliz", la de las abejas es una sociedad en la que el escalón que ocupes está directamente tatuado en sus genes, lo que me recuerda decirte que ya acabé de leérmelo.

Venga te cuento un poco mis impresiones aquí sin que se entere nadie. El libro me dejó un extraño sabor ¿sabes? por un lado no me deja muy claro dónde estaría la verdadera felicidad, ¿somos felices teniendo libertad de elección? ¿o por el contrario la felicidad hoy día, en este mundo que nos hemos construido, sólo es posible encontrarla en la ignorancia? Evidentemente todos a priori respondemos que lo primero, que nuestra felicidad debe estar marcada directamente por nuestra libertad de elección, libertad de elegir entre ser más tonto o más listo, entre pertenecer a un grupo social o a otro, entre parecer una cosa u otra, pero analizándolo con detenimiento, el conocimiento muchas veces es causa de infelicidad, y vivir en un mundo imaginario, vivir en nuestra supuesta perfección de las cosas nos reconforta, nos reconforta contemplar un paisaje que pensamos que es perfecto, dándole alas por tanto a que realmente la ignorancia de la realidad de las cosas es la que nos proporciona la felicidad, y es que el ignorante, el que no se entera de los males y de las injusticias que ocurren en el mundo, no tendrá motivos por los que no ser feliz (al menos en ese aspecto).

Efectivamente comparto contigo que nos dirigimos hacia ese "Mundo Feliz", un mundo en que dejamos de ser personas para convertirnos únicamente en consumidores, donde no somos más que un dato, hoy somos el índice de confianza del consumidor, mañana seremos el incremento anual del Producto Interior Bruto, al otro el índice de precios al consumo, a la semana siguiente nos convertirán en una tasa de desempleo, otra en ritmo desacelerado de crecimiento económico, al fin y al cabo una serie de números que vienen a enseñarnos día tras día, a adoctrinarnos que nuestro cometido en esta sociedad es la de meras obreras cuya única meta es consumir para mantener toda esa serie de números que día a día desde que somos chicos insisten en vendernos como ley divina.

Y puede que en esa última palabra esté el mayor error que le he visto al libro, "divina". No sé tú, pero yo al menos entiendo que no existe un ente creador con conciencia propia, alejado de nosotros en otra dimensión y que es la que da sentido a la vida antes y después de la muerte, y desde luego no estoy para nada de acuerdo en el uso y manipulación que el propio hombre ha hecho y sigue haciendo de este miedo ancestral y por otra parte lógico del ser humano hacia lo desconocido, inventándose con ello esa cosa llamada Religión, y lo que es peor, Iglesia. Y es aquí donde el libro me decepciona, ya que subraya los valores religiosos del verdadero hombre libre, del salvaje, somo si fuesen el verdadero camino hacia la salvación personal, cosa por otra parte lógica desde el punto de vista antropológico por lo que te he dicho antes, pero que por mi forma de ser no acaba de convencerme, y es que si el salvaje debía jugar el verdadero rol de hombre libre del libro debía por tanto haberse librado de ese miedo ancestral, el de la creencia en lo desconocido.

Bueno que no veas como me enrollo, lo dicho, que enhorabuena por tu día, mi noche empieza ahora. Un fuerte abrazo.

pd: no sé si te pasará, pero llevo unos días con problemas en blogger, en especial con los comentarios.

Marian dijo...

Efectivamente La Albufera es una gran riqueza que no debemos dejar que se deteriore ni que la deterioren. Un lugar para relajarse sin ninguna duda. Aunque a mi personalmente me pilla algo lejos. :(

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Por otro lado, la reflexión que me haces (lamalgama) sobre el libro me ha parecido muy interesante porque en mi caso tuve impresiones parecidas. El libro me dejó con muchas dudas y alguna que otra decepción. Aunque tampoco eso es malo pues al menos el libro te invita a reflexionar y sobre todo a sacar tus propias conclusiones.
Hemos de entender que Huxley lo escribió en 1932, con 38 años (creo), ya no era tan joven la verdad, pero aun así años después incluso él mismo dijo que cambiaría muchas cosas del libro (creo que está en el prólogo).

Por un lado el tema de la felicidad es que es muy filosófico. Necesitaríamos horas para aclarar un poco las ideas. ¿Qué es la felicidad? ¿Son felices los ignorantes? ¿No es más lógico que a mayor criterio mayor felicidad?

Cuando somos niños/as somos especialmente felices (no todos igual, claro), pero... ¿está relacionado con el desconocimiento o realmente con la inocencia? ¿Van ligados estos dos términos? Posiblemente.
Claro que personalmente, en ningún caso prefiero ser una ignorante 'feliz'. Porque me parece mucho más gratificante el simple hecho de ir adquiriendo nuevos conocimientos. Por otro lado, muchas veces el ir conociendo más y más es frustrante, darse cuenta de la maldad de la gente y lo mal que funcionan muchas cosas... Especialmente te hace muy infeliz el saber que "no puedes hacer nada por cambiar un ápice de algo". Lo ideal es aportar algo, sentirse útil, saber apreciar las cosas y un montón de cosas pequeñitas que dan la felicidad.

(Tengo muchas cosas en la mente por decir, pero es imposible decirlo todo... Grrr!! jaja)

Completamente deacuerdo con lo que dices de la parte más religiosa del libro. Personalmente soy atea y muchas de las cosas que se dicen en el libro chirriaban. La religión en mi opinión no es sana.
Por un lado vivir atormentado pensando que alguien te observa constantemente para el día del juicio final mandarte aquí o allá es horrible. Vaya forma de amargarte la vida. Qué estrés vivir pensando que un ojo invisible te observa. Por otro lado es extremadamente egoista hacer el bien por ser recompensado por Dios.
Pues perdona, si haces el "bien" que sea porque te nace, porque te hace feliz ver que otro es feliz, no sé, pero eso de "Dios me lo pagará..."
Y por último es completamente injusto el sistema de "perdón" que hay detrás. Alguien que por ejemplo critíca a todo su barrio y sólo hace que jo* y luego reza cuatro padres nuestros y su conciencia se limpia asombrosamente. Pues no! Así no se hacen las cosas.

En fin, me pierdo con los temas.

Abrazos para todos.

Mery